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Cómo construir alambrados eléctricos permanentes y transitorios

Cómo construir alambrados eléctricos permanentes y transitorios, con foco en aislación, materiales y conducción eficiente de la energía.

Publicado el 7 de febrero de 2026. Actualizado el 20 de marzo de 2026.

Una cerca eléctrica eficiente no depende solo del electrificador. También depende de cómo se construye la línea y de qué materiales se usan para conducir la energía sin pérdidas innecesarias.

Empezar por la conducción

Conviene pensar la red desde la salida del equipo hacia el resto del sistema. La lógica es arrancar con alambres de mayor diámetro en las líneas principales y pasar luego a secciones menores en derivaciones y sectores móviles.

Esto responde a un criterio eléctrico básico: cuanto mayor es la longitud del alambre, mayor es la resistencia; y cuanto mayor es la sección, menor es esa resistencia.

Qué evitar desde el inicio

Hay materiales que comprometen el rendimiento:

  • Alambres viejos u oxidados.
  • Uniones defectuosas.
  • Cable de cobre para interconexiones con alambre galvanizado.
  • Alambre de púas.

El alambre de púas conviene evitarlo por dos motivos: perjudica la conductividad cuando está reciclado u oxidado y no se alinea con un sistema pensado como barrera de contención y bienestar animal.

Claves de una instalación permanente

En una línea permanente, todo el sistema debe quedar correctamente aislado para que el circuito solo se cierre cuando el animal toca el alambre. Para eso:

  • Los alambres deben sujetarse con aisladores.
  • Conviene usar aisladores plásticos y, de ser posible, con tratamiento UV.
  • La instalación debe permitir tensar, subir o bajar los hilos cuando haga falta facilitar el paso.

La aislación correcta evita pérdidas y simplifica el mantenimiento posterior.

Cómo pensar una línea transitoria

Las parcelas y divisiones temporales exigen otro criterio: menos peso, armado rápido y fácil desarme. Una configuración habitual es:

  • Postes esquineros con buena rigidez.
  • Estacones cada 40 metros.
  • Varillas plásticas o metálicas cada 10 o 20 metros.

Ese formato permite adaptar la parcela a la oferta forrajera y moverla según la necesidad del sistema.

Idea clave

Construir bien no es gastar más sin sentido. Es evitar pérdidas, rehacer trabajos y convivir con una línea que nunca termina de rendir. En alambrado eléctrico, los materiales y la aislación pesan tanto como el equipo.

Fuente

Contenido elaborado a partir del boletín Pautas técnicas para la correcta instalación y uso de los alambrados eléctricos, Ediciones INTA, revisión 2023, páginas 36, 39 y 46.