El arraigo en el comercio exterior ha sido llevado adelante mediante una política permanente de constancia, seriedad y permanencia utilizando los recursos puestos a disposición para llevar adelante este cometido.
Ser competente en el exterior no significó solo aprovechar oportunidades de coyuntura económica sino significó transitar un camino iniciado en ferias o misiones comerciales fortaleciendo las relaciones con el cumplimiento de los compromisos adquiridos